ALCOHOL

1.- ¿Las personas que sólo beben vino o cerveza no pueden llegar a ser alcohólicas?

Una lata de cerveza, contiene aproximadamente la misma cantidad de alcohol que una copa de whisky o  ginebra. Lo  que   realmente  importa  es  el  grado  alcohólico de la bebida y la cantidad  de  la misma. Hay que tener en cuenta que el alcoholismo se da cuando existe un consumo excesivo e incontrolado de alcohol. Aunque solo sea cerveza o vino.

2.- ¿Beber alcohol hace que la gente sea más sociable?

Aunque en un primer momento beber alcohol produce una cierta desinhibición dando a la persona una sensación de estar "más suelto", más atrevido, de hablar más,... en realidad se están adormeciendo las funciones que controlan el sistema nervioso, produciendo sedación y lentitud a todos los niveles.

En el comportamiento y las relaciones sociales, el alcohol origina, cambios frecuentes en el humor, irritabilidad, agresividad, desconfianza, y en fases agudas y crónicas problemas laborales, familiares y sociales.

3.- ¿Beber alcohol sirve para relajarse?

La mayoría de las personas son capaces de relajarse y sentirse bien sin necesidad de tomar nada para conseguirlo. Muchas personas que utilizan el alcohol para sentirse relajados desconocen que existen otras formas muy saludables para conseguirlo.

Beber alcohol no tranquiliza, porque después de que desaparezcan los efectos se produce un "efecto rebote", que provoca un nerviosismo mayor del inicial.

Pon en funcionamiento tu imaginación, no te pares a pensar "qué dirán de ti"; pásalo bien a tu manera pero siempre respetando a los demás. Borracho ni te diviertes, ni respetas a los demás.

4.- ¿Beber alcohol sólo los fines de semana significa que controlas el consumo?

Muchas personas creen que son capaces de controlar su consumo de alcohol porque sólo beben los fines de semana, pero esto es falso. Cuando alguien dice: "Yo cojo el puntillo y paro" o "Yo se lo que hago, yo controlo" nos puede indicar que algo está pasando.

Muchas de estas personas que están esperando el fin de semana para salir y beber alcohol, pueden tener un problema con la bebida. Si piensas que si no bebes no te lo pasas igual, es posible que necesites replantearte tu consumo de alcohol.

Además el consumo de alcohol durante el fin de semana ocasiona muchas veces más problemas que consumos más espaciados en el tiempo. Date cuenta que en un periodo muy corto de tiempo bebes una cantidad de alcohol demasiado elevada.

5.- ¿Si bebo mucho, ligo más?

El alcohol al principio reduce las inhibiciones y tenemos la sensación de estar más atrevidos/as, pero de inmediato nuestra manera de hablar se empieza a hacer más lenta, pesada y sin sentido. Nos volvemos unos/as pesados/as.

La mejor manera de sentirse bien y de ligar más, es a través de medios naturales que te satisfagan personalmente y aumenten tú atractivo natural: ejercicio físico, baile, amistad, reírte,...

6.- El consumo de drogas es un problema mayor que el consumo de alcohol.

En nuestra sociedad el alcohol está más tolerado y dentro de unos límites no está mal visto. Eso no significa que el alcohol sea una droga menos importante que otras. El abuso o la dependencia del alcohol es uno de los problemas sanitarios de nuestro país.

En la clasificación de las drogas según su peligrosidad realizada por la OMS (Organización Mundial de la Salud) el alcohol aparece incluido en el segundo grupo, por detrás de los derivados opiáceos (heroína).

Hay que recordar que el alcohol ocasiona problemas que influyen en la relación con los demás (accidentes de tráfico, deterioro de la convivencia familiar, problemas laborales).

7.- El alcohol te da energía.

No es cierto, todo lo contrario. El alcohol es una sustancia depresora. Reduce la capacidad para pensar, hablar, moverse y todas las demás actividades que te gusta hacer.

8.- Mezclar varios tipos de alcohol (vino, cerveza y licores destilados) emborracha más que beber un solo tipo de bebida alcohólica.

La realidad es que teóricamente la concentración de alcohol en la sangre o alcoholemia, es el porcentaje de alcohol que circula por la sangre después de beber alcohol. Independientemente del tipo de bebida que se haya consumido (color, olor, sabor o mezcla). El alcohol es el alcohol. Pero en la práctica mezclar activa más rápidamente el alcohol en sangre, pero no porque uno mezcle, sino porque uno bebe más deprisa, lo que si aumenta el porcentaje de alcohol en sangre.

9.- Uno/a se emborracha más con una bebida de alta graduación que con cerveza o vino frío.

Es falso porque el alcohol es el alcohol, en cualquier forma y de cualquier origen, lo importante es la relación volumen-graduación alcohólica, uno se emborracha antes si toma más alcohol, pero el alcohol de las bebidas fuertes es igual que el de las bebidas suaves.

10.- Todo el mundo reacciona igual al alcohol.

No es del todo cierto. Existen muchos factores que afectan a la manera de reaccionar frente al alcohol: el peso, la hora del día, el estado de ánimo, el organismo, las expectativas individuales, son algunos ejemplos.

11.- Una ducha fría o una taza de café bien cargado te despeja.

Nada de eso. Nada recupera de golpe a una persona que esté borracha. Te puede despejar un poco, pero se sigue estando borracho.

12.- Beber alcohol el fin de semana no puede dañar permanentemente.

El alcohol puede lesionar gravemente el sistema digestivo. También puede lesionar el corazón, el hígado, el estómago y otros órganos importantes del cuerpo. Al final, también puede acortar la esperanza de vida de las personas.

13.- El alcohol te hace más "sexy".

Cuanto más se bebe, menos se piensa. El alcohol te relaja y te puede hacer más interesado en el sexo, pero interfiere con la capacidad sexual del organismo y no se piensa en las consecuencias. Los embarazos no deseados, el SIDA, las violaciones, los accidentes de tráfico,... no son nada "sexys".

14.- El alcoholismo es una enfermedad de personas adultas.

El alcoholismo es la dependencia al alcohol. La dependencia se ha descrito como el impulso descontrolado por consumir una sustancia, en este caso el alcohol, en forma continua o periódica, a fin de experimentar sus efectos y evitar el malestar producido por la privación. Junto a la dependencia se da el fenómeno de la tolerancia, que es la necesidad de consumir cada vez mayores cantidades de alcohol para lograr los efectos inicialmente esperados.

Si el consumo de alcohol se inicia a edades tempranas, la curva de la tolerancia se desarrolla con mayor rapidez y, por lo tanto, la dependencia aparece muy precozmente. Es decir, el alcoholismo está más relacionado con la cantidad de alcohol que se ha consumido y con el tiempo de consumo, que con la edad.